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Hemofilia B
Es una enfermedad hematológica poco frecuente caracterizada por hemorragias espontáneas o prolongadas debido a un déficit de factor IX.
ORPHA:98879
Nivel de clasificación: Trastorno
- Enfermedad de Navidad
- Deficiencia congénita de F9
- Deficiencia congénita de factor IX
Prevalencia: 1-9 / 100 000
Herencia: Recesiva ligada al cromosoma X
Edad de inicio o aparición: Infancia, Lactancia, Neonatal
La prevalencia se estima en alrededor de 1 de cada 30.000 varones. Aunque la hemofilia afecta principalmente a varones, también se ha descrito una forma sintomática de hemofilia B en mujeres portadoras que padecen un cuadro clínico generalmente más leve.
En general, el inicio de las alteraciones hemorrágicas se produce cuando los pacientes afectos empiezan a caminar aunque los recién nacidos con hemofilia siempre corren el riesgo de sufrir una hemorragia intra- o extracraneal y otras complicaciones hemorrágicas. La gravedad de las manifestaciones clínicas depende del grado de deficiencia del factor IX, tanto en hombres como en mujeres. Si la actividad biológica del factor IX está por debajo de 1 UI/dL, la hemofilia es grave y se manifiesta como hemorragia espontánea frecuente y sangrado anómalo a consecuencia de lesiones menores o después de un traumatismo, cirugía o extracción dental (hemofilia B grave). Si la actividad biológica del factor IX está entre 1 y 5 UI/dL, la hemofilia es moderadamente grave con sangrado anómalo a consecuencia de lesiones menores o después de un traumatismo, cirugía o extracción dental, pero la hemorragia espontánea es infrecuente (hemofilia B moderadamente grave). Si la actividad biológica del factor IX está entre 5 y 40 UI/dL, la hemofilia es leve con sangrado anómalo a consecuencia de lesiones menores o después de un traumatismo, cirugía o extracción dental, pero no se producen hemorragias espontáneas (hemofilia B leve). El sangrado ocurre con mayor frecuencia en las articulaciones (hemartrosis) y en los músculos (hematomas), pero puede afectar a cualquier localización después de un traumatismo o lesión. La hematuria espontánea es un signo frecuente y muy característico del trastorno.
La hemofilia B está causada por mutaciones en el gen F9 (Xq27) que codifica el factor de coagulación IX.
El diagnóstico se sospecha en base a tiempos de coagulación prolongados (tiempo de tromboplastina parcial activada, TTPa) y puede confirmarse midiendo la actividad del factor IX y los niveles de antígeno.
El diagnóstico diferencial incluye la hemofilia A, la enfermedad de von Willebrand y otras anomalías de la coagulación que conducen a tiempos de coagulación sanguínea prolongados.
El diagnóstico prenatal en muestras de vellosidades coriónicas o amniocitos es rápido e informativo cuando la mutación causante del gen F9 es conocida en la familia. Conocer el estado de la mutación F9 familiar en el feto permite la preparación del parto y el manejo médico temprano del recién nacido.
La herencia es recesiva ligada al cromosoma X y se recomienda ofrecer consejo genético a las familias afectas. Para una mujer portadora, el riesgo de que la descendencia masculina se vea afectada es del 50% mientras que el riesgo de que la descendencia femenina sea portadora es también del 50%. Las mujeres portadoras pueden expresar síntomas de leves a moderados. En general, existe un riesgo del 25% en cada embarazo de que la descendencia sea un varón con hemofilia y un riesgo del 25% de que la descendencia sea una mujer heterocigota.
El manejo clínico debe realizarse en centros multidisciplinares de atención integral de la hemofilia. La terapia de reemplazo consistente en la administración del factor IX deficitario es la opción terapéutica habitual (utilizando concentrados de factor IX recombinantes o derivados de plasma). Recientemente, se aprobaron productos con factor IX de vida media prolongada obtenidos por bioingeniería para el tratamiento de la hemofilia B que mejoran significativamente la calidad de vida de los pacientes. El tratamiento puede administrarse después de una hemorragia (tratamiento a demanda) o para evitar el sangrado (tratamiento profiláctico). La complicación más frecuente es la producción de anticuerpos inhibidores contra el factor de coagulación administrado y el choque anafiláctico en respuesta a la terapia con factor IX. Las intervenciones quirúrgicas, sobre todo la cirugía ortopédica son posibles, pero deben realizarse en centros especializados.
Sin tratamiento, el curso de la enfermedad es grave y, en el caso de la hemofilia B grave, suele resultar fatal. El tratamiento insuficiente o incorrecto de las hemartrosis y los hematomas recurrentes conduce a una afectación física con discapacidad grave asociada a rigidez, deformidad de las articulaciones y discapacidad física. Sin embargo, los enfoques de tratamiento actuales (profilaxis temprana) previenen estas complicaciones y el pronóstico es favorable. Las hemorragias, las infecciones por VIH y VHC y las enfermedades hepáticas son las principales causas de muerte en pacientes con hemofilia.
Última actualización: marzo 2022 - Revisores expertos: Pr Yesim DARGAUD | EuroBloodNet*
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