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Malformación capilar-linfático-venosa con distribución segmentaria
Es un síndrome congénito poco frecuente de malformación vascular compleja caracterizado por malformaciones capilares que se manifiestan como manchas de vino y venas varicosas típicamente prominentes a lo largo de la cara lateral de las extremidades inferiores, asociadas al sobrecrecimiento de una extremidad (más comúnmente una pierna y, con menor frecuencia, de otras regiones del cuerpo), afectando a huesos y/o tejidos blandos. El diagnóstico suele realizarse en presencia de al menos dos de estas tres características. También se observan malformaciones linfáticas, pero no fístulas arteriovenosas. Los pacientes presentan tromboflebitis dolorosa recurrente, trombosis venosa y hemorragia venosa súbita.
ORPHA:90308
Nivel de clasificación: Trastorno
- CLVM con distribución segmentaria
- Síndrome de Klippel-Trénaunay
- SKT
Prevalencia: <1 / 1 000 000
Herencia: Multigénica / multifactorial, No aplicable
Edad de inicio o aparición: Lactancia, Neonatal
La prevalencia del síndrome de Klippel-Trénaunay (SKT) es desconocida. El SKT es uno de los síndromes de sobrecrecimiento asociados a una variante de PIK3CA, también conocidos como PROS (del inglés PIK3CA-related overgrowth spectrum), que afecta a más de 500 pacientes en Francia.
El diagnóstico clínico se basa en la tríada de angioma(s) plano(s), malformación troncal venosa/ linfático-venosa de bajo flujo e hipertrofia ósea y de tejidos blandos en el área afectada por la displasia vascular. Es característica la existencia de alteraciones del sistema venoso marginal con muy bajo flujo o flujo estancado que conlleva riesgo de trombosis (mayoritariamente superficial, menos frecuente en venas profundas), con potencial embólico y dolor, coexistiendo con un sistema venoso profundo que puede ser displásico. El estancamiento de la sangre puede provocar una activación de la coagulación e incluso coagulación intravascular localizada crónica. Las malformaciones linfáticas pueden ser macro- o microquísticas, éstas últimas con riesgo de inflamación.
El síndrome se debe a una variante en mosaico postcigótica en heterocigosis del gen PIK3CA, que se produce en fases tempranas de la embriogénesis. Cabe señalar que no todos los casos de SKT parecen ser el resultado de una variante en mosaico de PIK3CA.
El diagnóstico debe confirmarse mediante la identificación de una variante en mosaico de PIK3CA en tejido afectado (con mayor frecuencia la piel) no procedente de cultivos celulares, mediante secuenciación de gran cobertura y alto rendimiento.
El diagnóstico diferencial incluye el síndrome de Parkes-Weber asociado a variantes de los genes RASA1 y EPHB4 caracterizado por malformaciones vasculares de alto flujo con fístula arteriovenosa; el síndrome de CLOVES; otros síndromes PROS y trastornos de sobrecrecimiento asociados a PTEN.
El diagnóstico puede sospecharse durante el periodo de gestación en presencia de hipertrofia segmentaria. El pronóstico se basará en la extensión de las malformaciones vasculares. Una amniocentesis negativa no excluye el diagnóstico.
Cuando los progenitores no son portadores de la variante, el riesgo para los hermanos de un probando con una variante en mosaico de PIK3CA es el mismo que el de la población general. Por tanto, el diagnóstico prenatal no está especialmente recomendado.
Debido a la afectación multisistémica, el manejo del paciente requiere atención multidisciplinar por parte de equipos expertos, con al menos un examen físico anual y las pruebas adicionales necesarias en función de la presentación clínica. El screening para el tumor de Wilms no es necesario cuando el riesgo es menor del 5%. El manejo terapéutico consiste en la prevención y tratamiento de las complicaciones: manejo médico de los brotes inflamatorios o dolorosos, de las complicaciones tromboembólicas, de las malformaciones vasculares superficiales o no incapacitantes, de la corrección de la discrepancia de longitud de miembros inferiores y de la posible escoliosis asociada. Los episodios dolorosos agudos debidos a la presencia de flebolitos en las malformaciones venosas se alivian con fármacos antiinflamatorios o incluso con heparina en lugar de analgésicos. La compresión de las deformidades vasculares de las extremidades suele ser inevitable. Algunas malformaciones vasculares pueden tratarse mediante radiología intervencionista, evitando así la necesidad de cirugía. Las malformaciones vasculares superficiales pueden requerir tratamiento con láser. Actualmente, se ha propuesto el uso de alpelisb, un inhibidor de la vía PI3K, en el seno de ensayos clínicos o como uso compasivo, de acuerdo con un protocolo terapeútico. Este tratamiento mejora la calidad de vida, reduce la hipertrofia y los síntomas vasculares y evita la necesidad de cirugía.
La presentación clínica de la enfermedad puede ser muy variable. Si se identifica una variante de PIK3CA, el tratamiento con alpelisib mejora el pronóstico.
Última actualización: enero 2024 - Revisores expertos: Pr Laurent GUIBAUD | ERN CRANIO* - Pr Laurence OLIVIER-FAIVRE | ITHACA*
: producido/avalado por ERN(s)
: producido/avalado por PSMR(s)
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