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Deficiencia de succinil-CoA: 3 oxoácido CoA transferasa
Es un trastorno de origen genético y poco frecuente del metabolismo de los cuerpos cetónicos caracterizado por unos episodios intermitentes graves y potencialmente mortales de cetoacidosis
ORPHA:832
Nivel de clasificación: Trastorno
- Deficiencia de OXCT1
- Deficiencia de SCOT
- Deficiencia de succinil-CoA acetoacetato transferasa
- Deficiencia de succinil-CoA:3-cetoácido-CoA transferasa
Prevalencia: <1 / 1 000 000
Herencia: Autosómica recesiva
Edad de inicio o aparición: Lactancia, Neonatal
Hasta la fecha se han descrito poco más de 30 casos.
En la mitad de los pacientes, la enfermedad debuta en el periodo neonatal con un primer ataque cetoacidótico 2-4 días después del nacimiento. Los pacientes de inicio tardío se presentan con un episodio inicial de cetoacidosis entre los 6 y los 20 meses de edad. Los episodios iniciales suelen ser graves y los posteriores pueden estar desencadenados por estrés metabólico, infecciones o períodos prolongados de ayuno. Los síntomas incluyen taquipnea, vómitos, letargia, hipotonía y, en casos graves, coma. La intensidad y frecuencia de los episodios es variable y los ataques graves son potencialmente fatales. Por lo general, los pacientes están sanos y su desarrollo entre los episodios es normal, aunque los lactantes pueden presentar fallo de medro y alimentación deficiente antes del diagnóstico. Dos de los casos descritos han desarrollado cardiomegalia, que puede derivar en insuficiencia cardiaca congestiva.
La enfermedad está causada por mutaciones en el gen OXCT1 (5p13) que codifica para el enzima mitocondrial succinil CoA:3-cetoácido CoA-transferasa, esencial para el metabolismo de los cuerpos cetónicos en todos los tejidos extrahepáticos. Se han descrito más de 30 mutaciones diferentes en el gen OXCT1, que provocan la acumulación de cuerpos cetónicos y cetoacidosis en los periodos de estrés catabólico. También se han identificado mutaciones de pérdida parcial de la actividad que también resultan en una cetoacidosis grave, aunque sin cetosis permanente.
La cetosis permanente y la cetonuria persistente son características patognomónicas. No obstante, algunos casos leves pueden no presentar estos signos. Los pacientes muestran acidosis metabólica durante las crisis y tanto los análisis de suero como los de orina ponen de manifiesto un elevado nivel de cetonas. Se pueden observar valores de pH entre 6,8 y 7,12, y concentraciones de-HCO3 entre 3 y 8 mmol/L. No existe un perfil característico de ácidos orgánicos o de acilcarnitinas. Cuando la proporción de ácidos grasos libres respecto a los cuerpos cetónicos totales es inferior a 0,3 durante un ayuno breve, permite sospechar la existencia de la enfermedad. Los ensayos de actividad enzimática con fibroblastos, linfocitos o plaquetas revelan la ausencia o una gran disminución de succinil CoA:3-cetoácido CoA-transferasa.
El diagnóstico diferencial incluye cetosis fisiológica (p. ej., cetoacidosis causada por un catabolismo significativo debido a la infección por rotavirus) y cetoacidosis debido a la deficiencia de beta-cetotiolasa o deficiencia del transportador 1 de monocarboxilato.
Es posible realizar un diagnóstico prenatal mediante ensayos de actividad enzimática en cultivo de amniocitos.
El patrón de herencia es autosómico recesivo y se debe ofrecer asesoramiento genético a las familias afectadas. El riesgo de transmisión de la enfermedad a la descendencia es del 25% cuando ambos progenitores son portadores no afectos.
Las crisis cetoacidóticas deben tratarse inmediatamente con fluidoterapia intravenosa con suficiente glucosa, incluso cuando los pacientes presentan normo- o hiperglucemia, para suprimir la cetogénesis. El tratamiento de la acidosis metabólica con bicarbonato sódico resulta controvertido y se recomienda utilizarlo lo mínimo posible. Los pacientes deben evitar los ayunos prolongados, así como las dietas ricas en grasas que provocan cetogénesis. La restricción proteica puede no ser necesaria porque no se ha demostrado su eficacia en la prevención de la cetoacidosis. El control domiciliario de la concentración de cetonas en la orina permite a los padres controlar el estado del paciente. Si los niveles de cetonas son más elevados de lo habitual se deben ingerir inmediatamente alimentos o bebidas ricos en carbohidratos. Si los pacientes se debilitan o vomitan, se debe considerar la administración de glucosa intravenosa. No existe ningún medicamento recomendado para la fase crónica. El uso oral del bicarbonato sódico y la L-carnitina se ha descrito en la literatura, aunque no se ha demostrado su eficacia en la prevención de los ataques cetoacidóticos. Las mujeres afectas deben ser estrechamente monitorizadas durante el embarazo y el parto.
El riesgo de muerte prematura es mayor durante el período neonatal y la lactancia debido a los graves episodios de cetoacidosis. Sin embargo, la frecuencia y gravedad de la cetoacidosis disminuye después de los 10 años de edad; pasado este período, la esperanza de vida es similar a la de la población general. Se espera un crecimiento y desarrollo normales cuando se sigue una dieta y un tratamiento adecuados.
Última actualización: febrero 2020 - Revisores expertos: Pr Toshiyuki FUKAO - Dr Hideki MATSUMOTO
: producido/avalado por ERN(s)
: producido/avalado por PSMR(s)
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