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Protoporfiria eritropoyética autosómica
Es un trastorno hereditario poco frecuente de la vía metabólica del hemo caracterizado por el acúmulo de protoporfirina en la sangre, en los eritrocitos y en los tejidos, con manifestaciones de fotosensibilidad cutánea.
ORPHA:79278
La protoporfiria eritropoyética (PPE) se ha descrito en todo el mundo, con una prevalencia que oscila entre 1/17.000 y 1/100.000.
Suele manifestarse en la primera infancia tras las primeras exposiciones al sol. La PPE se caracteriza por manifestaciones cutáneas de fotosensibilidad dolorosa aguda, con eritema y edema, en ocasiones con petequia, junto con prurito y de ardor sin formación de ampollas, al exponerse a la luz solar o artificial en el espectro visible (particularmente en la banda de Soret (400-410 nm). Estos episodios presentan una gravedad variable en función de la duración de la exposición y pueden resultar en lesiones crónicas permanentes en la zona de piel expuesta. Como la protoporfirina es una molécula lipofílica secretada por el hígado, los pacientes con PPE están en riesgo de colelitiasis con episodios obstructivos de los conductos biliares, y de enfermedad hepática crónica que puede evolucionar a insuficiencia hepática aguda.
En la mayoría de pacientes, la PPE es consecuencia de una deficiencia parcial de la última enzima de la ruta de biosíntesis del grupo hemo, la ferroquelatasa, codificada por el gen FECH (NM_000140.3). La PPE parece heredarse como una enfermedad autosómica dominante, cuya expresión clínica está modulada por la presencia del alelo hipomórfico IVS3-48C trans en el gen FECH, aunque también se ha descrito la herencia recesiva con dos alelos FECH mutados.
El diagnóstico se establece en base al aumento de los niveles de protoporfirina en el plasma y en los glóbulos rojos, y por un pico de fluorescencia del plasma a 635 nm. Se recomienda investigar la afectación hepática, el nivel de actividad de la ferroquelatasa, realizar análisis genéticos (mutaciones en FECH, presencia del alelo hipomórfico IVS3-48C FECH en trans), y de cribado familiar.
El diagnóstico diferencial incluye la protoporfiria eritropoyética ligada al cromosoma X, las reacciones fototóxicas a fármacos, la hidroa vacciniforme, la urticaria solar, la dermatitis de contacto y el angioedema.
El diagnóstico prenatal es teóricamente posible, pero no se suele ofrecer.
El patrón de herencia es autosómico dominante. Debe ofrecerse consejo genético a los pacientes e informar de que el riesgo de transmitir la variante patogénica a la descendencia es del 50% en cada embarazo. También se ha descrito la transmisión autosómica recesiva de dos alelos mutados del gen FECH.
El manejo está basado en medidas preventivas como evitar la exposición a la luz solar y la protección frente a la luz visible (especialmente a la luz azul) utilizando cremas de protección solar con un índice UVA elevado y una longitud de onda crítica alta (>370 nm), la instalación de filtros protectores en las ventanas y de filtros amarillos en las lámparas cialíticas, las sesiones cortas de inducción de fototoleracia con UVB TL01 previas al periodo estival, la reducción de los niveles de protoporfirina (bien a través de la reducción de la eritropoyesis con transfusiones, mediante la administración de colestiramina, un agente quelante de ácidos biliares, o por flebotomía) y evitando la progresión del daño hepático a insuficiencia hepática. Dado que el mayor riesgo para los pacientes con PPE es la enfermedad hepática, es fundamental realizar un seguimiento regular del daño hepática. Debe valorarse el trasplante secuencial de hígado y de médula ósea como un tratamiento apropiado para los casos más graves de PPE con afectación hepática.
La PPE es una enfermedad crónica y su pronóstico depende de la evolución de la afectación hepática. Sin embargo, la fotosensibilidad puede tener un impacto significativo en la calidad de vida de los pacientes, aunque ha mejorado con el uso de afamelanotida. Actualmente se están desarrollando otras dos moléculas, dersimelagón y bitopertina. Los pacientes con PPE no deben recibir suplementos de hierro sin el asesoramiento de un facultativo experto en la enfermedad.
Última actualización: marzo 2024 - Revisores expertos: Pr Hervé PUY - Dr Neila TALBI | MetabERN*
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