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Hiperplasia suprarrenal congénita
Es un grupo de trastornos endocrinos hereditarios poco frecuentes causados por una deficiencia de enzimas esteroidogénicas y caracterizados por insuficiencia suprarrenal y grados variables de manifestaciones de hiperandrogenismo o hipoandrogenismo, según el tipo de enfermedad y gravedad.
ORPHA:418
La prevalencia estimada es de 1/10.000. La incidencia anual oscila entre 1/5.000 y 1/15.000.
La forma de hiperplasia suprarrenal congénita (HSC) más frecuente es la HSC clásica por deficiencia de 21-hidroxilasa, que se puede dividir en formas virilizantes simple, síndrome pierde sal o formas clásicas (N). Las niñas presentan niveles variables de virilización de los genitales externos al nacimiento, con grados variables de agrandamiento del clítoris y fusión labial. Tienen un útero normal pero un desarrollo vaginal anómalo. La apariencia genital de los lactantes 46,XX afectos es indistinguible, en ocasiones, de la de los genitales masculinos, pero carecen de gónadas. El desarrollo gonadal es normal con una función ovárica potencialmente normal. Los genitales externos en varones son normales. Las formas de HSC perdedoras de sal provocan síntomas de deshidratación, hipoglucemia e hipotensión en las primeras semanas de vida y pueden ser mortales. Puede haber pubarquia prematura en los niños, así como velocidad de crecimiento y maduración esquelética acelerada y pubertad precoz (conducente a una estatura baja en edad adulta). La HSC no clásica (HSC-NC) no se suele diagnosticar hasta la adolescencia, cuando aparecen los primeros síntomas. Las manifestaciones que se observan en mujeres son hirsutismo, acné, anovulación e irregularidades menstruales. Los varones (y algunas mujeres) son asintomáticos. El hirsutismo continúa en la edad adulta y las mujeres pueden sufrir anovulación crónica, problemas de fertilidad, trastornos metabólicos y cardiovasculares. Otras formas poco frecuentes pueden cursar con hipertensión arterial, malformaciones craneofaciales y genitales externos atípicos en ambos sexos.
En el 90-95% de los casos, la causa de la HSC es una mutación en el gen CYP21A2 situado en el cromosoma 6p21.3 que codifica una enzima que controla la producción de cortisol y aldosterona. Otros genes implicados con menor frecuencia dan como resultado las siguientes variantes de HSC: HSC debida a deficiencia de 17-alfa-hidroxilasa, deficiencia de 3-beta-hidroxiesteroide deshidrogenasa, deficiencia de 11-beta-hidroxilasa, deficiencia de citocromo P450 oxidorreductasa e hiperplasia suprarrenal lipoide congénita.
Las niñas con HSC clásico suelen ser diagnosticadas al nacimiento cuando presentan genitales atípicos. Los lactantes pueden ser sometidos a pruebas de detección de HSC para identificar a aquellos con formas clásicas determinando los niveles de 17-hidroxi-progesterona (17-OHP). El cribado genético también confirma un diagnóstico de HSC a los pacientes que presentan una mutación genética relacionada con HSC. En la mayoría de los países europeos existen programas de cribado neonatal para diagnosticar la HSC al nacimiento.
En mujeres adultas un tumor de ovarios o de las glándulas suprarrenales puede simular las manifestaciones clínicas de la HSC con virilización. El síndrome de ovario poliquístico es otro diagnóstico diferencial.
El diagnóstico prenatal en familias con genotipos patogénicos conocidos es posible mediante la detección de un gen causante de la enfermedad por amniocentesis o muestreo de vellosidades coriónicas. El diagnóstico prenatal no invasivo se ha logrado mediante el análisis del ADN fetal libre circulante en la sangre materna en estudios de prueba de concepto.
El trastorno es autosómico recesivo y se puede ofrecer consejo genético a pacientes con HSC en edad fértil.
El tratamiento de la insuficiencia suprarrenal y la disminución de los niveles elevados de andrógenos, requieren de terapia de reemplazo hormonal de por vida, con el fin de permitir un crecimiento y una pubertad normal en niños. La hidrocortisona regula los ciclos menstruales y promueve la fertilidad en mujeres adultas. La hidrocortisona también suele administrarse a pacientes pediátricos como terapia de reemplazo de glucocorticoides (la dosis se controla y se debe aumentar durante momentos de estrés o enfermedad intercurrente) y acetato de 9-alfa-fludrocortisona para el reemplazo de mineralocorticoides. La cirugía reconstructiva genital en mujeres afectas no es un procedimiento de urgencia y queda por determinar el momento idóneo. El apoyo psicológico es a menudo necesario. Los métodos de eliminación del vello permiten tratar el hirsutismo. En algunos casos, los ciclos menstruales se pueden regular con anticonceptivos orales. En gestantes con riesgo de tener descendencia con la mutación (cuando el feto es femenino) se puede administrar dexametasona para prevenir la virilización. Este tratamiento sigue siendo controvertido por los posibles efectos adversos asociados.
Con tratamiento adecuado los pacientes pueden tener una esperanza de vida normal. Sin embargo, la HSC no controlada puede estar asociada a insuficiencia suprarrenal aguda potencialmente mortal y mayor riesgo de comorbilidades (metabólicas, cardiovasculares, subfertilidad).
Última actualización: febrero 2022 - Revisores expertos: Pr Juliane LEGER | Endo-ERN*
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